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sábado, agosto 15, 2026

Honrar a los Verdaderos Héroes: Un Tributo al Padre Victoriano Pérez Sánchez en Los Tres Brazos.

 

Por Jacobo Colon.

En una época marcada por la inversión de valores y un preocupante desconocimiento de nuestra historia reciente, es imperioso que las calles de nuestros sectores populares lleven nombres que inspiren y motiven a las generaciones venideras.

En lugar de glorificar figuras efímeras o controvertidas, deberíamos honrar a aquellos que dedicaron su vida al servicio de los más vulnerables.

En el sector de Los Tres Brazos, en Santo Domingo Este, República Dominicana, hay un ejemplo paradigmático de esto:  El Padre Victoriano Pérez Sánchez, un sacerdote que encarnó las enseñanzas de Jesucristo y transformó la realidad de miles de personas.

Es inconcebible que, a pesar de su legado monumental, una de las principales calles del barrio aún no lleve su nombre.

Nacido en Ávila, España, el Padre Victoriano ingresó al seminario a los 11 años y fue ordenado sacerdote en 1960. Tras misiones en México, llegó a la República Dominicana en 1982, inicialmente a la Parroquia San Vicente Paúl en Los Mina Norte.

Ese mismo año, asumió la capilla Santa Luisa de Marillac en Los Tres Brazos, que bajo su liderazgo se convirtió en parroquia en 1985.

Sirvió incansablemente hasta el 4 de noviembre de 2018, falleciendo el 27 de ese mes a los 82 años, víctima de cáncer.

Perteneciente a la Congregación de la Misión (conocida como los Padres Paúles), su vida fue un testimonio vivo de las palabras de Cristo: «Venid a mí, benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me disteis de comer…».

El Padre Victoriano no se limitó a predicar el Evangelio desde el púlpito; lo vivió en acciones concretas que impulsaron el desarrollo integral del sector Los 3 Brazos.

Fundó la Guardería Infantil Damas Diplomáticas en 1988, un centro que ha proporcionado educación y alimentación a miles de niños de familias humildes, permitiendo a muchas madres trabajar con tranquilidad.

Creó el primer dispensario médico del área, atendiendo las necesidades de salud de una población marginada.

Fundó la Asociación Fúnebre Benéfica de Santa Luisa de Marillac para apoyar a familias en duelo.

Además, estableció la primera biblioteca del sector, fomentando el acceso al conocimiento en un entorno donde la pobreza limitaba las oportunidades.

Uno de sus logros más conmovedores fue la fundación de la Casa Hogar Mary Loli en 1993, que en 2001 se convirtió en la Casa Rosada,  el primer hogar del país dedicado a niños con VIH/SIDA, ofreciendo no solo refugio sino dignidad y amor en tiempos de estigma y miedo.

Su impacto trasciende lo material sino que influyo grandemente a nivel espiritual; Construyó doce capillas y un salón parroquial, fortaleciendo la fe comunitaria.

Incluso erigió casitas para personas de escasos recursos, solicitando ayudas y donaciones con humildad, pero persistencia.

No hubo catástrofe, inundaciones, huracanes o crisis sociales donde el Padre Victoriano no estuviera presente, consolando, organizando y ayudando.

Propicio la llegada de misioneros españoles y organizó encuentros internacionales, como el Primer Encuentro Iberoamericano de Juventudes Marianas Vicencianas en 1992, integrando a la juventud en misiones parroquiales.

Ese mismo año organizo «La gran mision» llevando el evangelio a todas las casas del sector.

El Padre Victoriano hizo posible que muchos jóvenes de Los 3 Brazos participemos de encuentros internacionales, quien esto suscribe fue enviado a España junto a 5 jóvenes más a participar en la jornada Mundial de la Juventud con el Papa Juan Pablo 2do en el año 1989.

Y desde ese primer encuentro centenares de jóvenes del sector pudieron ir a formarse y participar de diferentes encuentros internacionales.

Honrar honra, como reza el refrán.

El Padre Victoriano merece que su legado sea perpetuado no solo en memorias, sino en espacios públicos que sirvan de inspiración.

En el año 2019, el diputado José Francisco Santana Suriel (Bertico) presentó un proyecto de ley para designar con su nombre la calle José María Serra, ubicada en el sector Ramón Matías Mella de Los Tres Brazos, donde se encuentra la parroquia.

Aunque el proyecto avanzó a comisión en 2020, hasta la fecha no se ha materializado.

Es hora de revivir esta iniciativa y extenderla, nombrar no solo una calle, sino también una escuela o un dispensario en su honor. Todos los que de una u otra forma fuimos impactados por el Padre Victoriano debemos unirnos en esta lucha.

Estos gestos no son meros formalismos; son recordatorios vivos de que el verdadero progreso nace del servicio desinteresado.

En un mundo donde los jóvenes enfrentan desafíos como la violencia, la desigualdad y la falta de modelos positivos, el ejemplo del Padre Victoriano ilumina el camino.

Él nos enseña que la fe no es pasiva, sino transformadora.

Las autoridades locales, el Congreso y la comunidad deben unirse para rendir este tributo merecido.

Solo así, honrando a nuestros verdaderos héroes, podremos revertir la inversión de valores y construir un futuro donde la solidaridad sea el pilar de nuestra sociedad.

Padre Victoriano, su legado perdura; es tiempo de que las calles e instituciones que construyo lo proclamen.

 

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