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domingo, agosto 16, 2026

Politólogo advierte que el cese al fuego entre Irán y Estados Unidos; «es frágil».

 

Santo Domingo, 11 abril. – “El cese al fuego es frágil y puede romperse en
cualquier momento”. Con esta afirmación, el politólogo Juan González colocó en
primer plano la principal conclusión de su análisis sobre el conflicto en Medio
Oriente, advirtiendo que la actual tregua carece de bases sólidas y está
condicionada por profundas tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán.

El especialista sostuvo que las diferencias estructurales entre ambas naciones
hacen extremadamente difícil consolidar un acuerdo duradero. “Irán sostiene que
enriquecer uranio es parte de su soberanía, mientras que Estados Unidos insiste
en que debe renunciar a esa capacidad”, explicó, señalando que este desacuerdo
representa uno de los principales nudos del conflicto.

Durante su participación en el programa Propuesta de la Noche, conducido por el
periodista Manuel Jiménez, por Teleimpacto, canales 52 y 22,  González
profundizó en los elementos que mantienen la tensión en niveles críticos. A su
juicio, “este es uno de los puntos más delicados de la negociación”, ya que
involucra directamente la seguridad estratégica de ambas partes.

El politólogo también enfatizó el peso de las sanciones económicas en la postura
iraní. “Irán quiere que se levanten las sanciones impuestas desde 2018, porque
han afectado enormemente su economía”, afirmó. No obstante, estas exigencias
chocan con la posición estadounidense, que condiciona cualquier alivio a
concesiones sustanciales en materia nuclear y militar, mencionó.

Otro aspecto que complica el panorama es el control del estrecho de Ormuz. “Irán
ha planteado cobrar una tarifa por el paso de petroleros, lo que Estados Unidos
rechaza porque defiende la libre navegación”, indicó González. Este elemento
introduce una nueva variable de conflicto en una región clave para el comercio
energético mundial, advirtió González.

En el ámbito militar, el analista fue contundente al señalar contradicciones entre el
discurso y la realidad. “Horas después de anunciarse el acuerdo, Israel lanzó
ataques devastadores en Líbano”, expresó, en referencia a las operaciones de
Israel.

Para González, estos hechos “evidencian que el acuerdo carece de solidez real” y
aumentan el riesgo de una escalada.

El impacto económico del conflicto también fue abordado en la entrevista. “El
petróleo llegó a cotizarse en 117 dólares por barril, un nivel que genera
preocupación global”, explicó.

Según su análisis, la extensión del plazo de negociación responde en parte a la
necesidad de contener el alza de los precios y evitar efectos negativos en la
economía internacional.

Respecto a las condiciones planteadas por ambas partes, González indicó que
existen diferencias difíciles de reconciliar. “Estados Unidos exige detener el
programa de misiles balísticos y el apoyo a grupos armados, mientras que Irán
pide indemnizaciones y garantías de no agresión”, detalló.

En ese sentido, advirtió que “si en dos semanas no hay coincidencias, lo más
probable es que el conflicto se retome”.

El experto también abordó la lógica estratégica que impulsa el conflicto. “El
objetivo principal es frenar el programa nuclear iraní”, afirmó, recordando que la
doctrina de seguridad israelí se basa en impedir que estados hostiles desarrollen
armas de destrucción masiva. “Para Israel se trata de un conflicto de vida o
muerte”, subrayó.

En cuanto al balance de fuerzas, González consideró que no hay un dominio claro.
“No se evidencia que Estados Unidos haya logrado doblegar a Irán”, sostuvo,
destacando que Teherán mantiene capacidad de respuesta militar pese a la
presión internacional. “Irán ha demostrado que puede sostener el conflicto”,
agregó.

Finalmente, el politólogo analizó la dinámica interna del régimen iraní. “Hay un
grupo más moderado y otro más radical dentro del sistema”, explicó.

Este último, vinculado a estructuras de poder como la Guardia Revolucionaria,
“defiende su permanencia porque su poder depende de la continuidad del
régimen”, lo que limita las posibilidades de acuerdos flexibles.

“Las condiciones no están dadas para un acuerdo definitivo”, concluyó González,
al advertir que la falta de consenso y la persistencia de intereses contrapuestos
mantienen al Medio Oriente en una situación de alta incertidumbre, donde la
tregua actual podría ser solo un paréntesis antes de una nueva escalada del
conflicto.

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